Se
escucha un ruido…
Ella
levanta la mirada temerosa y observa a un chico. Un joven alto, cabello negro, tés
trigueña, contextura delgada. Vestido con una camisa negra y encima una
chaqueta de overol doblada en sus brazos resaltando los tatuajes, pantalones
rasgados, en sus pies lleva unas botas. Él se encuentra al otro extremo de la
banca. El joven mirando interesado pregunta.
- “¿Te
asuste?”
Ella
baja la mirada nerviosa y aprieta más la caja que se encuentra reposada en
sus piernas, el chico sin nada más que hacer se sienta en la banca. La observa
indiferente y minutos después desvía la mira hacia al frente y con
desinterés pregunta.
- “¿Te
molesta si fumo?”
La
chica niega con la cabeza, acto seguido el muchacho enciende el cigarro y
empieza fumar. La pelinegra observa detenidamente. El pelinegro sacude las
cenizas del cigarrillo en la banca voltea a verla. La chica apenada vuelve a
mirar al frente. El muchacho apático pregunta.
- “¿Cuantas
horas llevas aquí sentada?”
La
chica cohibida responde.
- “No
menos de una hora”
El
pelinegro vuelve a meterse el cigarrillo a la boca para después exhalar el
humo, minutos pasan en contante silencio, solo se oye el cantar de los
pájaros y los ruidos sordos que producen los arboles al moverse. La chica
visiblemente nerviosa aclara la garganta y expresa.
- “Me
gustan tus botas”
Él escucha,
sonríe y con un gesto despreocupado, levanta los pies y exclama.
- “¡Estas
baratijas!” El chico apenas deja visible una mueca burlona y dice.
-“Las
compre hace rato no son la gran cosa…”
Silencio.
El
chico serio mirando al frente dice.
- “Te
queda bien ese vestido”
La
chica bajando la cabeza y con un tinte rosa en sus mejillas dice
- “Gracias”
Silencio.
El
chico acaba el cigarrillo y se acerca 5cm hacia el lado de la pelinegra dice.
- “Que
día tan tranquilo”
La
chica voltea hacia el chico y dice.
- “Si
el día está muy bonito y este parque es muy relajante”
- “Sí
que lo es” El chico se acerca un poco más a la chica y pregunta.
- “¿Que
tienes hay?”
La
chica sonriente dice.
- “Es
una sorpresa, mi novio y yo estamos cumpliendo un año juntos.
EL chico mira dice.
- “Interesante”
Con
un gesto sarcástico exclama.
- “Afortunado
el Hombre ¿costo mucho?”
- “No,
en realidad”
Silencio.
El
chico se acerca un poco más a la pelinegra coloca el brazo izquierdo arriba de
los hombros, la chica da un salto nervioso, el chico remarca el agarre en sus hombros. Con la
mano derecha le toma la barbilla humedece sus labios se acerca despacio y le da
un beso, a los minutos se separan por falta de aire, el chico sonríe por
ver la cara sonrojada de la pelinegra dice.
- “Desde
que llegue quise hacer esto”
La
chica sonríe, se acerca le da un pequeño beso y pregunta.
- “¿Crees
que soy bonita?”
El
chico responde seguro.
- “Eres
la más bonita de todas”
Silencio
La
chica se recuesta en su pecho empezando a tararear una canción conocida
por ambos, el chico interrumpe diciendo.
- “También
te traje algo”
Busca
en el bolsillo de la chaqueta. Saca un estuche. Lo abre y deja ver una cadenita
con un dije de corazón rosado muy sofisticada. La chica sorprendida
dice.
-
“Es un relicario”
- “Date
la vuelta”
La
chica obediente se da la vuelta y él le coloca desde a tras la cadenita, ella
se da la vuelta feliz y tocando el dije exclama.
- “¡Es
muy bonita!
El
chico con una sonrisa juguetona dice.
-
“Ábrelo”
Ella lo abre con
cuidado y no encuentra nada, lo mira extrañada, el chico al ver la
mira de desconcierto de la chica dice.
- “Es
para que me coloques la foto de esa persona que verdaderamente amas.
Ella
se le ilumina la mirada y le da un beso, uno muy corto, pero de gran
significado, se quedan mirando y ella Le entrega la caja negra, el chico la
abre y sonríe en un gesto de agradecimiento. Ella le exclama feliz.
- “¡Feliz
aniversario!”
El
chico solo sonríe, le acaricia la cabeza y después le agarra la mano y
dice.
-
“Vamos”
Tomados
de la mano camina un chico sonriendo y un chico con una pequeña sonrisa en
los labios. Él se detiene, ella voltea a verlo y extrañada pregunta.
- “¿Pasa
algo?
El
chico mirándola fijamente dice.
- “Nunca
me sueltes”
Ella
baja la mirada y observa sus manos unidas y reafirmando el agarre en sus manos,
se inclina y le da un beso, el chico toma la acción como una promesa.
Dan vuelta
hacia el frente y comienzan a caminar juntos. A medida que avanzan su camisa deja entre
ver un colgante negro con la foto de ella en su interior.
“Solo coloca en el colgante la
foto de la persona que ames profundamente”
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