miércoles, 27 de noviembre de 2019

Indicios



INDICIOS

Nuestra historia comienza en un parque muy poco concurrido, en una banca se encuentra sentada una chica de estatura media, tés blanca, cabello negro liso, contextura delgada, con un vestido rosado, escote corazón ajustado a la cintura, sus piernas cubiertas con medias veladas blancas y en sus pies tiene unos botines de color rosado. En sus manos lleva una caja grande totalmente cerrada de color negro. Tiene la cabeza gacha, sus pies se mueven rítmicamente sin tocar el suelo, su respiración es rápida y sus manos tiemblan sobre la caja.

Se escucha un ruido…  

Ella levanta la mirada temerosa y observa a un chico. Un joven alto, cabello negro, tés trigueña, contextura delgada. Vestido con una camisa negra y encima una chaqueta de overol doblada en sus brazos resaltando los tatuajes, pantalones rasgados, en sus pies lleva unas botas. Él se encuentra al otro extremo de la banca. El joven mirando interesado pregunta.

- “¿Te asuste?”

Ella baja la mirada nerviosa y aprieta más la caja que se encuentra reposada en sus piernas, el chico sin nada más que hacer se sienta en la banca. La observa indiferente y minutos después desvía la mira hacia al frente y con desinterés pregunta.

- “¿Te molesta si fumo?”

La chica niega con la cabeza, acto seguido el muchacho enciende el cigarro y empieza fumar. La pelinegra observa detenidamente. El pelinegro sacude las cenizas del cigarrillo en la banca voltea a verla. La chica apenada vuelve a mirar al frente. El muchacho apático pregunta.

- “¿Cuantas horas llevas aquí sentada?”

La chica cohibida responde.

- “No menos de una hora”

El pelinegro vuelve a meterse el cigarrillo a la boca para después exhalar el humo, minutos pasan en contante silencio, solo se oye el cantar de los pájaros y los ruidos sordos que producen los arboles al moverse. La chica visiblemente nerviosa aclara la garganta y expresa.

- “Me gustan tus botas”

Él escucha, sonríe y con un gesto despreocupado, levanta los pies y exclama.

- “¡Estas baratijas!” El chico apenas deja visible una mueca burlona y dice.

-“Las compre hace rato no son la gran cosa…”

 

Silencio.

 

El chico serio mirando al frente dice.

- “Te queda bien ese vestido”

La chica bajando la cabeza y con un tinte rosa en sus mejillas dice

- “Gracias”

 

Silencio.

 

El chico acaba el cigarrillo y se acerca 5cm hacia el lado de la pelinegra dice.

- “Que día tan tranquilo”

La chica voltea hacia el chico y dice.

- “Si el día está muy bonito y este parque es muy relajante”

- “Sí que lo es” El chico se acerca un poco más a la chica y pregunta.

- “¿Que tienes hay?”

La chica sonriente dice.

- “Es una sorpresa, mi novio y yo estamos cumpliendo un año juntos.

EL chico mira dice.

- “Interesante”

Con un gesto sarcástico exclama.

- “Afortunado el Hombre ¿costo mucho?”

- “No, en realidad”

 

Silencio.

 

El chico se acerca un poco más a la pelinegra coloca el brazo izquierdo arriba de los hombros, la chica da un salto nervioso, el chico remarca el agarre en sus hombros. Con la mano derecha le toma la barbilla humedece sus labios se acerca despacio y le da un beso, a los minutos se separan por falta de aire, el chico sonríe por ver la cara sonrojada de la pelinegra dice.

- “Desde que llegue quise hacer esto”

La chica sonríe, se acerca le da un pequeño beso y pregunta.

- “¿Crees que soy bonita?”

El chico responde seguro.

- “Eres la más bonita de todas”

Silencio

La chica se recuesta en su pecho empezando a tararear una canción conocida por ambos, el chico interrumpe diciendo.

- “También te traje algo”

Busca en el bolsillo de la chaqueta. Saca un estuche. Lo abre y deja ver una cadenita con un dije de corazón rosado muy sofisticada. La chica sorprendida dice.

- “Es un relicario”

- “Date la vuelta”

La chica obediente se da la vuelta y él le coloca desde a tras la cadenita, ella se da la vuelta feliz y tocando el dije exclama.

- “¡Es muy bonita!

El chico con una sonrisa juguetona dice.

- “Ábrelo”

Ella lo abre con cuidado y no encuentra nada, lo mira extrañada, el chico al ver la mira de desconcierto de la chica dice.

- “Es para que me coloques la foto de esa persona que verdaderamente amas.

Ella se le ilumina la mirada y le da un beso, uno muy corto, pero de gran significado, se quedan mirando y ella Le entrega la caja negra, el chico la abre y sonríe en un gesto de agradecimiento. Ella le exclama feliz.

- “¡Feliz aniversario!”

El chico solo sonríe, le acaricia la cabeza y después le agarra la mano y dice.

 - “Vamos”

Tomados de la mano camina un chico sonriendo y un chico con una pequeña sonrisa en los labios. Él se detiene, ella voltea a verlo y extrañada pregunta.

- “¿Pasa algo?

El chico mirándola fijamente dice.

- “Nunca me sueltes”

Ella baja la mirada y observa sus manos unidas y reafirmando el agarre en sus manos, se inclina y le da un beso, el chico toma la acción como una promesa.

Dan vuelta hacia el frente y comienzan a caminar juntos.  A medida que avanzan su camisa deja entre ver un colgante negro con la foto de ella en su interior. 

“Solo coloca en el colgante la foto de la persona que ames profundamente”


FIN.

Mientete



Mientete


Se abre la puerta, entra un Hombre  de camisa blanca y pantalón negro  aflojándose la corbata cerrando la puerta. Sonríe  al observar a su esposa sentada en una silla al lado de la cama de la habitación. Se quita la corbata y la arroja encima de la cama, mientras su mano se dirige a su bolsillo sacando dos boletos diciendo.
-"Amor mira lo que traje" Moviendo los boletos de un lado a otro, su esposa que se encontraba leyendo un libro, calmada alza la mirada y encuentra a su esposo moviendo los  dos boletos con sus manos, ella sonríe en el mismo tiempo que su cabeza hace un movimiento de negación.
-"Nunca me gustó el cine amor, ya te lo había dicho" 
El hombre acercándose a ella y sentándose en la cama. Dice
-"lose, pero de vez en cuando hay que salir" dejando los boletos en la cama.  Pregunta -"¿Por qué no vamos a la playa?"
La mujer colocando el libro es sus piernas,  hace un gesto de negación. El hombre curioso pregunta.
-"¿Por qué no?"
-"Nunca me gustó tomar el sol"
El hombre la interrumpe diciendo.
-"Deberías estas muy blanca, compites con la hoja de un cuaderno" Alzando la voz con un tono optimista. Pregunta ¿Qué tal una cena romántica?
-"No lo creo, además no lo disfrutaría"
El hombre masajeándose la sien pregunta. ¿Parque de diversiones?
-"Mucha gente, además te mirarían extraño"
 El hombre con una voz cansada continúa preguntando. ¿Museo?
La mujer con un gesto de  desaprobación. Dice.
-Museo, no gracias para ver personas igual de rígidas que yo, mejor me quedo  en casa, gracias por la invitación.
El hombre se levanta de la cama  furioso y observándola fijamente  exclama.
-"¡Ya estoy harto, te la quieres pasar encerrada leyendo ese libros siempre,  nunca quieres salir conmigo. Te invito todos los días a lugares diferentes y nunca dices que sí, ya se me está colmando la paciencia!"

Silencio...  

El Hombre que da observando a su esposa. Apretando los puños, con una respiración rápida y gestos enfadados en la cara. Pregunta.
-"¿No me vas a decir nada?"

Silencio…

-"¡Bien!" Exclama furioso. -"Saldré yo solo como siempre"
El Hombre sale de la habitación. Solo se escucha el portazo de la puerta al cerrarse con tal grado de brusquedad.
En la Habitación está sentada la esposa, en posición recta,  totalmente quieta, mirando fijamente al frente sin pestañear, en las piernas se encuentra el libro, su piel pálida  hace juego con un vestido blanco que atreves de los días-meses, se fue desgastado, su cabello opaco, Ojos  vacíos sin vida, como lo está ella.

Fin

Espejito, Espejito


Espejito,  Espejito

Espejito, espejito. ¿Quién es la más linda de este mundo? Dice Anni mirándose en el espejo, cada día es la misma rutina.  Se levanta de la cama.  Se da un buen baño.  Se viste.  Arregla su cabello. Se coloca sus aretes y pulseras de oro. Se pinta los labios, por último Toma su mochila y Sale del cuarto. Se detiene a mitad del pasillo se mira en el  espejo y hace la misma pregunta.
Sale de su casa, todos la quedan mirando estupefactos. Ella camina segura hacia la acera. Levanta la mano y un taxi enseguida llega a recogerla. Se monta en la silla del copiloto. El conductor no deja de verla asombrado desde que ingreso al vehículo, espabila y coloca  en marcha  el carro. Anni solo mira hacia adelante sin prestar atención al conductor.
Se baja del taxi y enseguida entra a la universidad, como es de esperar todos la quedan mirando. Al principio le incomodaba tanta atención,  pero ya se acostumbró que le observen sin ningún rastro de disimulo.  Llega al salón y sucede la misma historia, nadie quita los ojos de ella en especial los hombres. Ella solo ignora las miradas.
Entra el profesor y empieza la clase. Anni suelta un suspiro, al menos  por cuatro horas  no va a hacer el centro de atención Y así  pasa la jornada,  en medio de miradas directas y clases.
En la tarde Anni llega a su casa, revisa el correo que esta tirado en el piso del recibidor. Se prepara algo de comer. Observa la televisión y  mientras se lleva un bocado de comida, suelta carcajadas  de un programa de comedia, son sus favoritos.  Después  de una hora de esparcimiento. Sube a su habitación y empieza a hacer  los deberes.
Horas después sale del baño completamente mojada,  su cuerpo cubierto por una toalla. Se sienta en el tocador  y empieza a cepillar el cabello mirando el espejo. Finaliza la acción.  Coloca el cepillo en el la mesa del tocador y mirando fijamente el espejo.  Pregunta.  Espejito, espejito.  ¿Quién es la más linda de este mundo?  Silencio.  Sonríe,  sabe la respuesta. Unas lágrimas salen de sus tristes ojos, el reflejo que muestra el espejo, no le gusta, es horrible.  Una cicatriz  en su ojo izquierdo,  atravesando su mejilla desfigurado todo su  rostro. Toca la cicatriz reviviendo el angustioso y  trágico accidente automovilístico que sufrió hace cuatro meses dejando a sus padres muertos y a ella con esa fea cicatriz de por vida. Preguntándole todos los días a un espejo,  que nunca le responde;  pero que de igual manera, ella sabe la respuesta, porque lo ve  todos los días en los espejos de las personas. Esos espejos que nunca mienten.  Los ojos.
FIN