domingo, 28 de agosto de 2022

Encerrado

 

 

Encerrado.

 

Te has preguntado, ¿por qué nos apresuramos por obtener algo que entregamos voluntariamente? Ese desgaste de energía que hacemos toda la vida para lograr sentirnos capaces e independientes. Ese deseo por lograr la aceptación de la sociedad y de uno mismo. Ahora bien, ¿por qué luchar por algo que al final es lo que nos merecemos por derecho? Pero fuimos tan estúpidos que lo entregamos por vivir en sociedad. Esa sociedad que nos exige ser mejores y a la vez ser felices; nos afanamos tanto con la idea de llegar ese punto donde podamos ser li… 

¡Oh! ¡Esperen se me está descargando el computador! Ahora si seguimos por donde iba… ¡Ha! ¡Ya me acordé! Porque no lo somos, por mucho que hagan campañas, acuerdos, leyes para garantizar ese derecho, en realidad no lo somos. No los arrebataron, y no hablo cuando te secuestran o estás en la cárcel privándote de esta condición. Hablo del sistema en general. Créeme, estamos diseñados para no pensar por nosotros mismos, nunca lo hemos hecho y si seguimos así dudo mucho que hagamos algo para cambiarlo. Somos esclavos de la moda. Las tendencias, los pensamientos, las tecnologías, las tradiciones, la religión y sobre todo el amor. Aunque no lo creas y dicen que el amor te hace sentir con la capacidad de hacer lo que quieras. Pues no; esa eterna frase. "Hasta que la muerte los separe" Te condiciona a estar atado a alguien de por vida. Esa búsqueda, esa necesidad que tienes por demostrar que eres. Que nos estás atado. Tiendes a revelarte al sistema y ¿quién es el sistema? El sistema somos todos, pequeños soldados caminando si mirar a los costados, ciegos y temerosos de conocer en realidad este mundo. La rebeldía es una muestra que te has dado cuenta de que no manejas tus propias ideas, te atrapa el resentimiento, te sientes engañado, odio, desesperación se alojan en tu mente y corazón, quieres desacerté de la persona que lo hace por ti. Eso amigo no es un buen sentimiento. Entre más autosuficiente seas más solo estas. Algún día seremos capaces de pensar y no ser juzgados, de vestirnos y ser admirados, de actuar y no ser cuestionados, de aceptarnos, no porque te lo imponga una ley, si no porque tomes a decisión de hacerlo, ser verdaderamente e indiscutible li...

 

- ¿Eres realmente libre en este lugar?

 Me cuestiona mi tutor cuando entra a la habitación. Interrumpo mi escrito y observé a mí alrededor, solo una cama desordenada, una mesa donde había encima cosas de aseo personal y muchos libros. Un viejo estante donde se encontraba mi ropa doblada, Al lado una pequeña mesa con una estufa eléctrica encima, lava platos y en él, un juego de vajillas colgado en la pared, una pequeña nevera que contenía todo lo que necesitaba. La puerta del baño deja entrever un lavamanos y parte del inodoro, y en el piso varias prendas regadas. Sonreí irónicamente, este es mi lugar después de todo. Porque "para pensar con libertad, tenía que estar Encerrado". ¿Paradójico no?

miércoles, 17 de agosto de 2022

Un paraguas


 Un paraguas                                                         

A veces tenemos muchos sentimientos encontrados, no sabemos a dónde ir, a pesar de tener un plan de vida, nos sentimos perdidos, no sabemos con quién contar. Los fracasos y las decepciones se hacen más evidente, avanzas un escalón y retrocedes cinco. La vida es dura, no es para débiles, pero ¿Qué hacer? Si en algunos momentos no queremos levantarnos y preferimos quedarnos llorando lamentándonos por todo lo malo que nos ha pasado. Expulsar todo el dolor y sufrimiento que padece nuestro frágil corazón.

Esto es lo que piensa Eva. Sentada en un parque con la cabeza gacha mientras lágrimas salen de sus ojos y recorrer sus mejillas rosadas hasta caer en el pasto mojado por la lluvia, que azota esta oscura y fría noche.

Llego al lugar corriendo y se sentó en unos de los columpios.  Más de una hora lleva llorando sin consuelo alguno, su ropa está empapada y el frío empieza a filtrarse por sus huesos haciéndola temblar, dando la impresión de un animalito abandonado, que lejos de la realidad no estaba.

Levanta la cabeza, cuando siente que no le caen gotas de agua lluvia. Observa a un chico frente a ella de pie, cubriéndola con su abrigo, sonriendo. Dice.

- “No tengo un paraguas para cubrirte de la lluvia, pero tengo mi cuerpo y corazón para protegerte de todo lo malo de ahora en adelante”

Esas palabras hicieron que Eva se levantara y lo abrazara llorando en el proceso. Él simplemente correspondió el abrazo, bajo la intensa lluvia.  Eva ya no sintió frío, ni soledad.

A veces no necesitamos algo material para brindar nuestra ayuda, simplemente con nuestra compañía basta.

Fin

viernes, 12 de agosto de 2022

Solo yo



                                                           Solo yo

- ¡Huy! ¿Qué aterrador suena no crees?  Piensas que tan malo has sido para que las personas se fueron alejando poco a poco de tu lado, hasta que te diste cuenta de que estás solo. Se acabaron esos abrazos reconfortantes, esas sonrisas sinceras, esas miradas de preocupación y voz de aliento que te repetía que todo iba a estar bien. Esos días quedaron en el olvido, así como los juguetes cuando creces… Pero espera, tal vez todo fue una ilusión o una completa mentira Y esas personas que decía amarte en realidad no lo hacían.  

Se escucha un ruido de una copa estrellando contra la pared.

-Yo no puedo ser tan horrible ¡Ellos me mintieron! ¡Ellos son los malos, no yo!

Se escucha un ruido de una silla cayendo al piso.  Y de pie se encuentra una mujer de 24 años, contextura delgada, estatura baja, piel morena y cabello rizado largo.

La habitación está oscura, no se puede distinguir nada, solo la mujer iluminada con una luz roja. Proveniente de un foco que está posicionado encima y en todo el centro de una mesa, encima se encuentra una botella de vino y la  última copa que queda. 

La mujer alza un poco la mirada, mira fijamente el foco y con la respiración agitada exclama.

-¡No me mires así! ¿Acaso no tengo razón?

 

Silencio…

 

Al ver que no recibía respuesta se pasa una mano por la cara, acomoda la silla de nuevo en su puesto y se siente. Coge el vino y se sirve en la última.  Continúa diciendo.

-Yo sé que no he sido la mejor persona, pero tampoco era para tanto. 

Llevando la copa de vino a su boca, y con una sonrisa torcida, remarca.

-Idiotas.

Se apaga el foco rojo. Todo queda negro. Se escucha que se coloca la copa en la mesa, que la mujer se coloca de pie, que busca las llaves en su chaqueta, se puede escuchar una maldición y que se dirige a la puerta de salida.  

La mujer abre la puerta y la luz de afuera deja ver su rostro sonriente. Y mirando hacia la mesa dice.

 

-No importa que al final quede solo yo.

 

La mujer enciende la luz del apartamento y se puede apreciar personas muertas en el piso de la habitación. Una cantidad de globos colgados del techo, comida y vasos vacíos sobre el mesón.

La mujer sale.

La puerta se cierra.

Fin